Mayerlin Arevalo
POSTRES FRIOS RICOS Y DELICIOSOS
La gelatina como protagonista
Cuando hablamos de postres fríos, es inevitable pensar en la gelatina. Ya sea como parte de una preparación más grande o estando sola con cualquiera de sus sabores, es rica y muy sencilla de preparar.
Además, cuando es utilizada en recetas más complejas cumple un papel fundamental al ser el soporte de las estructuras. Sin gelatina, sería muy difícil que algunos postres mantuvieran su forma y seguramente terminarían derrumbándose.
Gelatina Mosaico
Una de las características más valoradas de la gelatina en la cocina es la cantidad de sabores y colores que ofrece. Esto permite que se puedan crear platos que no sólo hacen sonreír a tus papilas gustativas cuando te los comes, sino que incluso se te abra el apetito cuando los ves.
El mosaico de gelatina es perfecto porque es un deleite para la boca y los ojos. Lo que debes hacer es asegurarte de no repetir los colores, aunque sean sabores diferentes.
Por ejemplo, elige entre un sobre de mora o de uva, ya que ambas gelatinas terminan de color morado. Lo mismo sucede con los sabores de frambuesa, cereza y fresa, o naranja y mandarina.
Para tener un buen mosaico, con tres colores ya puedes hacerlo, así que escoge tus favoritos. Y para ampliar la gama de sabores, utiliza Leche Condensada LA LECHERA®. No hay que ser Antonio Gaudí ni cualquier otro artista para animarse a hacer un mosaico, así que sorprende a tu familia con este postre.
- Textura: El mousse de chocolate se caracteriza por tener una textura suave y aireada. Su consistencia es similar a la de una espuma, lo que lo hace ligero y delicado.
- Sabor: El sabor es intensamente chocolatoso, ya que suele llevar una cantidad significativa de chocolate semidulce o amargo en su preparación. Esto le proporciona un gusto dulce y a la vez amargo.
- Color: El mousse de chocolate tiene un color marrón oscuro o chocolate, que es característico del cacao o chocolate utilizado en la receta.
- Ingredientes: Los ingredientes básicos del mousse de chocolate suelen incluir chocolate, huevos, azúcar y, a veces, crema de leche o nata. La crema de leche se utiliza para darle su textura cremosa y suavidad.
- Versatilidad: Puedes personalizar el mousse de chocolate de diversas maneras, agregando ingredientes adicionales como café, licor (como el brandy o el licor de naranja), o extracto de vainilla para darle un toque único.
- Presentación: El mousse de chocolate se sirve generalmente en copas individuales o en recipientes pequeños para resaltar su textura esponjosa y atractiva. Se suele decorar con crema batida, virutas de chocolate, frutas frescas o frutos secos, según la preferencia de presentación.
- Refrigeración: Es necesario refrigerar el mousse de chocolate durante un período de tiempo para que tome su consistencia adecuada. Por lo general, se deja en el refrigerador durante al menos 2-3 horas antes de servir.
- Popularidad: El mousse de chocolate es un postre clásico y muy popular en la cocina internacional. Es apreciado por su sabor indulgente y su textura suave, lo que lo convierte en una opción favorita en restaurantes y ocasiones especiales.
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